El presidente del Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES), Koky Aguilar, visitó el Instituto Emiliani de San Salvador, el pasado 16 de septiembre,  para constatar la problemática que la quebrada “El Piro” representa para los más de 1500 estudiantes de la institución.

El director del Instituto, Melvin Orellana, manifestó su preocupación al titular de la autónoma, pues el caudal de dicha quebrada rodea parte de la infraestructura del centro educativo, lo que provoca que los alumnos, principalmente de educación básica, se expongan permanentemente al mal olor que arrastran sus aguas. “La problemática aumenta en el verano, pues, en el invierno, las lluvias lavan, de alguna manera, lo que contiene la quebrada”, añadió.

Además, autoridades del recinto escolar, expresaron que la petición de realizar una bóveda que encapsule la quebrada, se ha efectuado a instancias competentes en el tema, durante 20 años, sin recibir ninguna respuesta favorable.

El titular de FONAES, Koky Aguilar, manifestó la necesidad de establecer a la brevedad, una mesa de trabajo con los entes a los que les compete sumar esfuerzos para resolver la problemática, además, de hacer una recabación de  los estudios realizados al afluente, que tiene un alto nivel de contaminación.

Según datos presentados por  el Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales (MARN) en el Atlas de la quebrada “El Piro” (2017), esta pertenece al río Acelhuate y nace en la Cordillera de El Bálsamo, en el sector de la colonia Utila, en el municipio de Santa Tecla. La quebrada, se serpentea a lo largo de 6.1 kilómetros, pasando por el municipio de Antiguo Cuscatlán, hasta el sector de Casa Presidencial, en San Salvador.

Dicho Atlas, contiene una serie de mapas, que compilan información específica de diferentes actividades que influyen sobre la quebrada, entre las que se encuentran: actividad industrial y actividad comercial; donde se identificaron 57 industrias, las más fuertes concentradas en el Plan de La Laguna de Antiguo Cuscatlán, donde se elaboran productos farmacéuticos, alimenticios, y plásticos; que se presume, podrían sumar residuos contaminantes al caudal.