El presidente del Fondo Ambiental de El Salvador (FONAES), Lic. Jorge Aguilar, asistió a la Reunión de Alto Nivel sobre Migración, Desarrollo y Seguridad Alimentaria en Mesoamérica, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), efectuada en la Ciudad de México.

El encuentro, sostenido el pasado 2  y 3 de julio, tuvo como principal objetivo identificar los territorios rurales que son centros de origen de migrantes, en El Salvador, Guatemala, Honduras y México; para acordar posibles programas integrales de desarrollo rural.

Presidente de FONAES, Lic. Jorge Aguilar, junto a Melinda D. Sallyards, Ministra Consejera para Asuntos Agropecuarios de la Embajada de Estados Unidos en México.

“La migración debe ser un acto voluntario, y no un acto forzado. La pobreza, el hambre, el cambio climático, la inseguridad –es decir, el subdesarrollo severo– crean una tormenta perfecta en la que miles de personas solo ven una vía de salida: emigrar” expresó el director general de la FAO, José Graziano da Silva, en el evento.

Durante su visita al Distrito Federal, el presidente del Fondo Ambiental de El Salvador, entabló acercamientos con entidades internacionales, para posteriormente, sostener reuniones bilaterales, en miras de crear lazos de cooperación en materia medioambiental. En ese sentido, la ejecución de más y mejores programas en favor de los recursos naturales, generarían un El Salvador más sustentable. De esa forma, los habitantes rurales, tendrían mayores oportunidades laborales, lo que provocaría la reducción de migraciones en esas zonas, según el titular de la autónoma.

Presidente de FONAES, Lic. Jorge Aguilar, con la Directora Ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación para el Desarrollo, Dra. Laura Carrilo.

“Debatir sobre estos temas, garantizará encontrar soluciones viables para nuestros habitantes. La migración debe ser una opción, no una necesidad”, expresó el presidente del FONAES, Jorge Aguilar, acerca de la importancia de estos espacios.

Según estudios de la FAO,  al menos la mitad de los migrantes de los países del norte de Centroamérica, provienen de zonas rurales que han sido afectadas por desastres naturales, los efectos del cambio climático, o que poseen recursos medioambientales en estado de deterioro.